En menos de viente días entraremos en el invierno
y aún muchos árboles conservan sus hojas,
más o menos verdes,
más o menos secas...
¡¡A mí me asombra esto enormemente!!
A día 12 de diciembre esa es la imagen de los árboles de una calle cualquiera:
Hojas aún verdes, cuando otros años por estas fechas ya lucían la desnudez de sus ramas.
Ciertamente extrañas las últimas estaciones:
un verano no muy caluroso que se alargó hasta bien entrado el mes de noviembre,
de ahí el nombre que escuchábamos de "veroño".
Y aunque las temperaturas ya han descendido considerablemente,
la naturaleza nos muestra un aspecto claramente otoñal.
La percepción a través de nuestros sentidos nos permite apreciar
cada día distinto del anterior,
cada estación, cada año, diferentes.
La conciencia despierta.
Y ¿cómo ha ido el trabajo con la lana?
Pues os voy mostrando lo que ha dado de sí este último tiempo.
Tiempo de setas, de duendes, de frutos de la tierra.
Imagen que gusta sobre todo a los más pequeños.
Tinte natural de cebolla para el vestidito de la niña
que nos muestra una calabacita entre sus manos.
La diadema, de lana cardada, también con color de la cebolla.
Muy otoñal.
Más lana con colores vegetales.
En esta ocasión,
resultado de tinte de ortiga para el vestido.
El chal
y toda la lana para la ardilla es de cáscara de nuez.
Dos avellanas en primer plano, una de verdad, otra de lana.
Y hadas...
De otoño.
No terminaba de añadir tonalidades; lleva unos siete colores diferentes.
Y la hoja de su mano es natural, claro.
Fue la primera venta en el Mercadillo de Navidad de la escuela Micael.
Esta salió pequeñita...¡¡una dulzura!!
Mágica y misteriosa...
Colores más invernales, entrando en la oscuridad, también envolvente y acogedora.
En estos momentos vivimos el tiempo de Adviento,
preparación para la Navidad.
Los días más oscuros de todo el año.
Poco tiempo de sol.
Y sin embargo, la época más luminosa en nuestro interior,
y en la Tierra entera.
Son momentos de recogimiento y meditación.
También de villancicos y de encuentros entrañables.
Disfrutemos de todo ello, como siempre, con conciencia
para poder saborear lo nuevo que nos trae cada momento.
Feliz tiempo de Adviento.









