Entramos en los últimos días del mes de febrero,
de un invierno breve y frío.
Febrero tiene días de lo más variado,
aunque las temperaturas este año han sido realmente bajas.
Hemos tenido días soleados, pero nada primaverales como otros años.
Y no sabemos lo que durará este frío, pues las estaciones precedentes se alargaron de un modo imprevisible. Nos mantendremos expectantes...
En el trabajo con la lana apetecía meterse en la profundidad a la que invita esta época del año.
Colores que tienen que ver con la oscuridad.
Combinaciones bellas y delicadas.
Un aire más infantil en tonos pastel.
Son los colores que nos están regalando los atardeceres de este invierno.
Algo diferente salió después
incorporando colores más calientes.
Y la última, en gris claro y amarillo pastel, con un aire infantil,

y con un colorido más ligero.
Aún queda tiempo de invierno para seguir recreando lo que vemos en la naturaleza, con cierta austeridad
que cuesta asumir un día detrás de otro.
También más horas de luz del sol
nos traen la esperanza de una primavera colorida, ansiada tras la época más oscura del año.
Nos dejaremos sorprender por lo nuevo que nos traiga cada momento.
Y seguiremos disfrutando de este febrerillo loco...
Os dejo esta imagen del pajarillo que visita cada día nuestra terraza, precioso,
negro con alguna pluma blanca en el dorso
y anaranjada bajo la cola.
Gracias por estar ahí.










