Estamos a mediados de febrero,
el invierno continúa acompañándonos.
Ésta es la imagen de nuestra sierra madrileña.
Y es que la Madre Tierra aún no ha cambiado el color de su manto.
Sin embargo los humanos tratamos de encontrar excusas para poner color en nuestra vida y salir así de esta aparente monotonía.
Mañana celebramos la fiesta de San Valentín,
la fiesta del Amor.
Una palabra que hemos utilizado, seguro, infinidad de veces.
Un sentimiento necesario para vivir.
Por supuesto, el color del amor es el rojo, el color de la sangre,
color de pasión, de vida.
Y aunque sigamos en invierno, apetece salpicar nuestra cotidianidad con este intenso color.
El amor está unido a nuestro corazón.
Infinidad de expresiones cotidianas se refieren a él.
Hay personas de gran corazón, y otras sin embargo lo tienen helado hace tiempo.
Incluso las hay que no tienen corazón.
Recordamos especialmente a esa persona que una vez nos robó el corazón.
Hasta se puso de moda tener el corazón partío.
Y poniendo la mano sobre mi pecho, te digo que te estoy hablando de corazón.
Me pregunto si escuchamos de verdad lo que nos dice nuestro corazón.
¿O nos dejamos llevar más por la cabeza?
Rescato una frase que me gusta para unirme a la celebración del amor:
"Amarse a sí mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida".
Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.
Llevo ya un tiempo descubriendo cómo enamorarme de mí misma,
es algo que deberíamos aprender desde que nacemos.
Creo que no hay ningún esfuerzo ni dedicación que merezca más la pena.
Y hay que saber permanecer ahí, pase lo que pase!!!
Llevo ya un tiempo descubriendo cómo enamorarme de mí misma,
es algo que deberíamos aprender desde que nacemos.
Creo que no hay ningún esfuerzo ni dedicación que merezca más la pena.
Y hay que saber permanecer ahí, pase lo que pase!!!
Me ayuda muchas veces esta canción, sintiendo que me la canto a mí misma.
Te invito a probarlo: imagínate que te estás mirando a los ojos y te lo dices con honestidad.
Voy a poner un poco de dulzura en este día dedicado al amor.
Y un poquito más de ternura que otro día cualquiera, con estos gestos de envolver con un abrazo mi propio corazoncito.
No es casual que haya escogido este trabajo.
La textura amable de la lana, su cualidad envolvente, su calor y su variedad de colores deliciosos
es una de las formas en que me demuestro amor a mí misma... cada día.
Espero haberte tocado un poquito el corazón.
Disfruta del día dedicado al amor.
Y como dijo San Agustín, "Ama y haz lo que quieras".
Gracias por estar ahí.





1 comentario:
Feliz Día de San Valentín Pilar!!! te ha quedado precioso, las fotos, tus palabras, el recuerdo de ese amor a uno mismo. Me alegro que estés ahí compartiendo tu amor y tus maravillosas hadas!! me las quedaría todas! :)
Publicar un comentario