24 marzo 2013

Talleres con fieltro y lana: PRIMAVERA

 
Gracias a la iniciativa de Madre de Día de mi amiga Marta
(El Enanito del Estanque, en la zona de Punta Galea)
hemos podido realizar ya un par de talleres
en relación con la primavera
que han sido todo un éxito.
El espacio es acogedor, entrañable, cuidado y muy bello,
envuelto en su profesionalidad y su experiencia como madre.
No falta ni un detalle, y la comodidad no puede ser mayor.
 
Empezamos a manejar los colores de primavera:
infinitos...
¿Qué colores encontramos en la naturaleza en esta estación?
Sobre todo colores con mucha luz. 
Hasta ahora han ido apareciendo florecillas amarillas, naranjas,
y alguna malva, suave (depende del lugar).
Pero en el taller damos una más amplia variedad de colores,
pues considero importante la abundancia en el material
y permitir mayores posibilidades creativas.
 
Vamos a dar forma al duende de primavera.
Es un ser que va a acompañarnos en nuestros hogares,
cuidando nuestro entorno.
Hemos de prepararle un lugar adecuado, porque si no está a gusto puede hacernos bromitas y trastadas, como escondernos cosas...
 
Sacamos un patrón y lo pasamos al fieltro.
Recortamos, cosemos.
Hacemos la cabecita de lana, aunque también puede ser una bolita de madera.
Lo rellenamos con lana.
Y finalmente, el pelo y otros detalles
son lo que le dan su personalidad única.
 
 
Observamos el conjunto
y podemos ver la personalidad de cada una de nosotras
plasmada en lo que hemos creado.
Nada es casual.
La elección del color, el pelo, los detalles...
todo dice algo de quien lo ha creado.
 
 
El segundo encuentro fue igualmente colorido
pues la propuesta era hacer una florecilla.
En este caso la figura es claramente femenina.
El proceso, muy similar.
Cortar patrones, pasarlos al fieltro, coser, unir cabeza, brazos y cuerpo...
Y cada una le da su toque personal con el pelo y los complementos,
¡¡como la vida misma!!
 
 
También se puede optar por la sencillez sin renunciar al encanto.
Hay algunas pautas importantes que respetar (no todo vale)
pero las posibilidades son inmensas.
 
Hemos compartido unas mañanas muy agradables.
Gracias a Marta, experta organizadora,
que además nos ofreció un rico desayuno, todo bio y natural:
infusiones varias, bizcochos caseros ¡¡¡deliciosos!!!
Gracias también a cada una de las participantes, que enriquecéis cada taller.
¡¡Hasta el próximo!!
 
 
 
 


Agradecimiento

 
Cuando es el momento de decir adiós
para mí es importante hacer una retrospectiva
y agradecer
lo que he recibido,
lo que me ha aportado,
eso que se va...
Antes de saborear el esplendor de la primavera
quiero reconocer y dar su lugar sagrado dentro de mí
al invierno.
 
 
 
¿Para qué esos días con pocas horas de luz?
¿Para qué el frío?
¿Para qué la nieve, la lluvia?
¿Para qué la desnudez de los árboles?
¿Para qué la ausencia del calor del sol?
 
¿Qué he hecho con todo esto?
 
 
 
El regalo principal del invierno para mí
es la posibilidad de interiorización.
Tenemos el hábito de buscar fuera
todo lo que necesitamos;
y el invierno invita a dirigir la mirada más hacia dentro que hacia fuera.
 
Descubrir nuestra luz interior
 nos permite orientarnos cuando estamos perdidos o sin rumbo,
o cuando fuera reina el caos.
 
Disfrutar del calor de nuestros hogares,
nuestro calor interno,
el calor que ponemos en lo que hacemos con amor.
 
Impregnarnos de la belleza de nuestros días grises,
esos días de los que no hubiéramos salvado ni un minuto,
si no hubiéramos tenido unas profundas raíces y un tronco sólido
que nos han sostenido de pie,
incondicionalmente.
 
Doy gracias a todo lo que he creado a mi alrededor,
que me ha acompañado, envolviéndome,
en esos días blancos de invierno.
 
Gracias a mis mantitas de lana, mis velas, libros, música,
a la lana con la que trabajo...
a todo lo que da calidez a mi hogar.
Gracias a mis amistades que dan calorcito a mi corazón
en esas tardes delante de la chimenea
 conversando sobre experiencias presentes y pasadas.
Gracias a las que me empujan a ser cada vez más yo.
Gracias a las personas que se acercan a los talleres, con las que comparto el amor hacia este trabajo.
Gracias a las que me siguen guiando e invitando a descubrir lo que hay más allá.
Gracias a los personajes que van saliendo de mis manos, que me nutren el alma
y decoran mi entorno.
 
En fin, gracias a la vida, por regalarnos esta estación
 especial, profunda y misteriosa, que ha sido
el invierno.
 
En este momento está cayendo una fina lluvia y salen los rayos del sol...
Salgo a la terraza, intuyendo el regalo de color.
 
 
Y con esta imagen hago mi personal homenaje al invierno.
 
Ahora te digo adiós
para poder dar la bienvenida a la primavera,
pero sé que volverás,
nos encontraremos
y todo será nuevo...
 
Y gracias a tí, por mantenerte ahí.
Te hago un regalo de primavera.
 
 
 
 
 

20 marzo 2013

BIENVENIDA, PRIMAVERA

 
Hoy, alrededor de las 12h del mediodía, ha empezado oficialmente la primavera.
Desde aquí le doy la bienvenida.
Ha amanecido un día soleado y ninguna nube ha tenido el valor de ensombrecerlo.
Desde hace ya días podíamos ver que la tierra se iba cubriendo de color.
 
 
La luz empieza a brotar de la tierra en forma de flores.
 
Mirando hacia arriba también hemos podido ver las flores de algunos árboles,
 como las de esta mimosa.
 
 
 
 
Y en nuestras terrazas:
 
 
Estos colores y formas aparecen cada año por estas fechas,
y sin embargo siempre los percibimos de un modo diferente,
nos inspiran creaciones distintas.
En lana:
 
 
O en fieltro:
 
 
Para quienes el invierno ha supuesto una etapa de interiorización,
con la necesidad de permanecer más tiempo en nuestros hogares,
buceando en nuestras oscuridades
y sintiendo profundamente el mismo proceso que la naturaleza vivía a nuestro alrededor,
ahora sentimos también la pulsión de la vida por salir,
el brote del color en nuestras almas;
empezamos poco a poco a dirigir nuestra mirada hacia fuera,
 pues nos hemos nutrido con nuestro calor interno,
hemos fortificado nuestras raíces
y podemos sentir de nuevo el calor del sol sobre nuestro rostro. 
 
La Naturaleza está de fiesta.
El nacimiento de infinidad de flores es la ocasión perfecta para celebrar la vida.
Comienza un nuevo ciclo.
Y desde aquí voy a tratar de acompañarlo,
como siempre,
entra la lana y el color.
 
¡¡Feliz equinoccio de Primavera!!
 
 
 
 
 


11 marzo 2013

Siguiendo con el proceso de las hadas

 
Como siempre, me resulta importante observar la naturaleza que nos rodea,
 pues en ella encuentro el reflejo de lo que vivo yo interiormente
 y lo que ocurre a otras personas de mi entorno.
 
Dijimos adiós al mes de febrero
que nos ha dejado nieve, lluvia, viento y frío.
Típico de invierno.
Y seguimos con el pelo alborotado por el viento,
pues ya hemos entrado de lleno en el mes de marzo,
que por algo le llaman "marzo ventoso".
Siguen acompañándonos las nubes de lluvia, y parece que esta semana incluso va a nevar.

Siento como si se nos pidiera un poquito más de paciencia,
 que hoy día tanta falta nos hace...
 Quedan pocos días para la primavera, pero aún hay que esperar... un poquito más.

Los días ya van teniendo más horas de luz,
podemos ver muchos árboles en flor,
 con tanta lluvia hay infinidad de florecillas por el campo...
sin embargo, la climatología sigue siendo de invierno.

En las escuelas, los niños más pequeños han necesitado varios días, incluso semanas para descansar y eliminar después de arduas batallas, virus o bacterias que les impedían hacer su vida normal.
Mucho movimiento en todos los ámbitos de nuestra vida,
 cambios continuos muy rápidos,
 nos obligan a aumentar la velocidad de nuestras digestiones y de nuestros procesos internos,
 e integrar el ritmo frenético que nos envuelve.
Es lógico que los más sensibles necesiten retirarse y tomarse su tiempo para reponer las fuerzas que todo ello nos exige.

Y desde este rincón, como siempre, la posibilidad de acompañar nuestros procesos entre lanas y colores.

Hoy sigo mostrando trabajos que ya salieron a la luz
 y que imagino en distintos hogares acompañando a sus moradores.


Demasiado grandes y pesadas hacía por entonces las alas.
Como la veía cada semana, le pedí permiso a su dueña para retocarla y aligerarla.


Ésta de arriba la utilizaron como presa las gatas de mi amiga Patrizia, y está esperando unos retoques para volver a ser la que era.

 
En esta época hacía los brazos demasiado finos.
La observación de cada parte del cuerpo, y luego la visión global de proporciones, colores... aporta información  para ir mejorando, afinando, puliendo el trabajo. 
 
 
 
La imagen tierna con el bebé en brazos me parece un buen regalo 
para acompañar al recién llegado cerca de su cunita;
también envuelve a la madre y la acompaña en su nuevo rol.
 
 
En distintos colores, diferentes estaciones...
 
 
para diferentes gustos y personalidades...
 
 
 
Un regalo para una niña con cierto toque exótico:
 
 
 
 
 
 
El hada de la flor del jacinto, muy primaveral.
 
 
 
Ese otoño cogí una hoja seca de los chopos de Ablanque, el pueblo de mi amiga Mónica,
y la diadema es corteza de avellano, muy flexible.
 
 
Y por hoy, termino con los tonos azules, envolventes y delicados
para que nos acompañen estos últimos días de invierno.
 
 
 
Espero que te hayan gustado.
Gracias por seguir ahí...
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 



 
  

04 marzo 2013

Más hadas

 
Quisiera exponer mis conocimientos acerca del mundo de las hadas, pues creo que existe cierta confusión.
En este trabajo con lana, muchas veces se denominan hadas a otro tipo de personajes.
Yo misma he acogido el término, y en este mismo blog he denominado "hadas" a personajes de las mesas de estación, o muñecas de fieltro, etc.
 
Y quiero profundizar un poco acerca de lo que son las hadas.
 
Son seres que, integrados en la naturaleza,
 pertenecen al elemento aire,
por tanto, es típico en ellas la presencia de alas.
 
Viven en lugares especialmente bellos y cuidados,
nunca entre suciedad o desorden.
 
Nos acompañan en nuestros jardines,
revoloteando entre las flores;
en los hogares cálidos y afectuosos,
 cuidan de las familias y ayudan en las tareas domésticas,
 pues les gustan las casas limpias. 
 
Intuyo la presencia de hadas alrededor de la cunita de un bebé,
en las flores que abren sus pétalos dejando al descubierto su belleza,
en las noches de luna llena...
 
Cuando quiero plasmar en lana las cualidades de estos seres, para mí es fundamental:
la belleza,
 la armonía en la forma y los colores,
 la conciencia en las proporciones.
 
Es evidente al observar las fotos de mis primeras hadas,
 que mi grado de conciencia era bien distinto al actual.
He ido puliendo a lo largo del tiempo detalles como el cuello, el grosor de los brazos, el uso del color...
 
Y sigo mostrando trabajos antiguos.
 
 
Cuando conozco a la persona a quien va a acompañar el hada,
mis manos se dirigen solas hacia los colores, sin que mi cabeza pueda decidir.
 
 
Éstas eran para niñas de 8 o 9 años, bien diferentes... una, hija de una artista,
otra, tímida, empezaba a romper el cascarón.
 
 
Para amigas...
 
 
Para acompañarnos en otoño
 
 
Para el invierno
 
 
Para la habitación de un bebé.
 
 
Ese año era la moda del color gris para los niños, y era importante para la mamá.
 
Espero que te haya gustado.
Y quedan más...
 
Gracias por seguir ahí.