Mañana, lunes de Pascua, es el punto final de esta Semana Santa.
Hoy, domingo de Resurrección, hemos podido llenar nuestros pulmones de aire
después de los días de Pasión y muerte.
Redobles de tambores en las procesiones,
devoción en las calles;
salida de los pasos en silencio
o entre vítores y aplausos...
Así somos...
En algunos la procesión va por dentro;
pero estos días no,
estos días eran para mostrar, exponer, compartir,
la tradición y las costumbres
de gran parte de España.
La lluvia ha seguido cayendo sin descanso.
Los campos lucen un verdor exuberante.
Y por estos rincones aparecieron los personajes que esperábamos.
Un par de liebres escondieron huevitos que nos costó encontrar.
Los duendes cambiaron el color de su vestimenta
y lucen colores primaverales.
En sus mochilas van guardando piedras preciosas para adornar y proteger nuestro hogar.
Las tiernas florecillas se van asomando tímidamente.
Y ha salido desde las profundidades la Madre Tierra,
para mostrarnos las ropitas coloridas de sus niños de las raíces.
Poco a poco irán saliendo, como una cinta de colores
y os iré mostrando sus vestimentas de este año.
Espero que hayas disfrutado de esta Pascua florida.
Gracias por seguir ahí.




1 comentario:
Pilar, las composiciones te han quedado preciosas, las figuras ganan mucho y dicen mucho más, me encataron las fotos!!! Enhorabuena!!
La gallinas Mildred apareció al día siguiente, tiene un sitio secreto para esconderse por la noche que todavía no sé cual es!!
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