Ha ido cambiando poco a poco el colorido de nuestros campos.
Una mullida alfombra verde ha sustituido a las espigas rígidas y secas del verano.
Una mullida alfombra verde ha sustituido a las espigas rígidas y secas del verano.

Las temperaturas han sido, hasta hoy, bastante suaves.
Alguna lluvia caída ha permitido la reaparición del color verde, tan esperado.
Las distintas tonalidades a mi alrededor me inspiraron
para hacer este hada de otoño.
En su cesto lleva zanahorias y tomates que la tierra aún nos regala generosamente.
La riqueza en los matices es de tal belleza,
que cada día invita a observar un árbol para embelesarnos.
En un reducido espacio a nuestros pies
podemos encontrar multitud de tonos típicos de la estación.
Y las manos buscan en casa los colores de la lana para crear imágenes que traen la naturaleza a nuestro hogar.
La diadema de esta dama con la bellota es corteza de avellano,
muy flexible.
Espero que te haya gustado esta pequeña pincelada otoñal.





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