Antes de las fiestas preparamos la Pascua en los talleres.
Nuestra mesa de estación ha podido ser reflejo, como siempre, del momento que vivimos.
Vivir con conciencia cada momento del año
o vivir desde la inercia.
Desde aquí, la invitación a salir de esa inercia
que no ve sentido en la repetición de las fiestas anuales,
las hace monótonas y aburridas,
y cuando han pasado dejan un gran vacío.
Qué distinto es tomarse tiempo para prepararlas conscientemente,
entrar en ellas como niños,
con admiración y veneración,
recuperando el sentido profundo que nunca caduca ni se queda antiguo...siempre se renueva
y cuando terminan, dejan un poso de vida, de salud y de bienestar,
de conexión con la existencia.
Estos días, además, hemos podido disfrutar de la Naturaleza en todo su esplendor.
Observando esas hojillas que empezaron a salir con timidez hace unos días
me preguntaba cómo puede ser que tengan un color verde luminoso, un verde con mucho amarillo,
y que según van recibiendo la luz del sol, el color verde vaya teniendo cada vez más azul.
Misterio para mí, que me invita a indagar...
Hoy miraba esas hojas que hace tres o cuatro días eran diminutas
¡¡¡ y lo que veo son ya árboles frondosos, que con el viento agitan sus pobladas copas !!!
Me quedo impresionada y maravillada.
Cada árbol tiene su propia manera de lanzar al mundo sus tiernas hojas.
Las del roble, apretadas en una especie de cogollo rojizo,
se van abriendo conservando ese color los primeros momentos.
El suelo, aún húmedo de las últimas lluvias, se va adornando con alguna florecilla.
Tendremos que esperar hasta mayo, mes de las flores por excelencia,
para contemplar el estallido de color de nuestros campos y jardines.
He aprovechado estos días de vacaciones
para entretenerme con placeres sencillos, como amasar y hornear mi propio pan.
Rodearme de belleza.
Llenarme en compañía de amistades, de ricas conversaciones, de risa fresca y sana,
de confidencias e intimidades
que hacen de cada encuentro
algo especial.
Y también me he tomado tiempo para dejar salir lo que late dentro de mí,
y que te muestro:
Animalillos que acaban de nacer y apasionan a los niños.
Los vestidos son de lana con tintes naturales.
Ésto fue un encargo para cuatro niñas que cantan como los ángeles.
Y para una mamá:
El color del vestido es con tinte natural...muy especial.
Espero que te haya gustado.
La imagen motivo de mi seguimiento.
Gracias por seguir ahí.










1 comentario:
Precioso Pilar!! Me encanta el rosa que has conseguido para los vestidos, natural y delicado. Enhorabuena, la primavera desde tus manos!!
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